hiperfoco

periodismo divergente

Las bacterias intestinales podrían influir en la ansiedad y la depresión

Una nueva revisión científica encontró que el equilibrio de bacterias en el intestino podría influir directamente en la ansiedad, la depresión y otros trastornos mentales.

Por Redacción Hiperfoco

Durante años, la salud mental fue explicada casi exclusivamente desde el cerebro. Pero una creciente cantidad de investigaciones científicas está apuntando hacia otro lugar inesperado: el intestino.

Un estudio reciente publicado en la Revista de Medicina Clínica analizó más de mil investigaciones sobre microbiota intestinal y salud mental. La conclusión fue clara: ciertas bacterias intestinales podrían alterar procesos relacionados con el estrés, el estado de ánimo, la ansiedad y la depresión.

La microbiota intestinal —el ecosistema de microorganismos que vive dentro del aparato digestivo— no solo participa en la digestión. También influye en la producción de neurotransmisores y sustancias químicas relacionadas con el funcionamiento cerebral.

El intestino y el cerebro están conectados

Los investigadores explican que existe un sistema de comunicación constante entre el intestino y el cerebro, conocido como “eje intestino-cerebro”.

A través de ese sistema, algunas bacterias intestinales participan en procesos vinculados con serotonina, dopamina y otras sustancias relacionadas con el bienestar emocional.

Cuando el equilibrio bacteriano se altera —algo conocido como disbiosis intestinal— pueden aparecer procesos inflamatorios y cambios químicos asociados con ansiedad, estrés crónico y síntomas depresivos.

Algunas bacterias, como Lactobacillus y Bifidobacterium, han sido relacionadas con posibles efectos positivos sobre el estado de ánimo. Mientras tanto, dietas pobres, estrés constante, falta de sueño y consumo excesivo de ultraprocesados podrían afectar negativamente la microbiota.

Los “psicobióticos”

La investigación también analiza el crecimiento de los llamados “psicobióticos”: probióticos diseñados para influir en la salud mental.

En varios ensayos clínicos revisados por los investigadores, algunas personas mostraron mejoras en síntomas de ansiedad y depresión después de consumir determinados probióticos durante varias semanas.

Aunque los resultados todavía no son concluyentes, los científicos consideran que la microbiota podría convertirse en un nuevo frente de estudio para tratar trastornos mentales en el futuro.

No es una cura milagro

Los especialistas advierten que los probióticos no sustituyen tratamientos psicológicos o psiquiátricos.

Sin embargo, la evidencia científica está cambiando la manera en que se entiende la salud mental: el cerebro no trabaja aislado del resto del cuerpo.

La alimentación, el estrés, el sueño y la salud intestinal podrían tener mucho más impacto emocional del que se pensaba hace apenas algunos años.

Y en medio de esa conexión, millones de bacterias invisibles podrían estar influyendo silenciosamente en cómo nos sentimos todos los días.

Fuente: García Bugallo, L., Pena Vidal, C. y Castro Penalonga, M. El Papel de la Microbiota Intestinal en la Ansiedad, la Depresión y Otros Trastornos Mentales. Revista de Medicina Clínica, 2026.

Deja un comentario